
He pasado un par de días pensando en el tema de la santidad. Tal vez la mayor dificultad que se me presenta es la idea de estar conciente de ello todo el tiempo y especialmente cuando me encuentro solo. ¿Cómo vencer la tentación cuando volteo a mi alrededor y no veo a nadie? (o al menos a nadie para quien me importe mantener las apariencias).
1 Corintios 3: 16 ¿No sabéis que sois templo de Dios, y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?
Esto me impresiona. No tengo que mirar alrededor a ver si alguien mirándome para guardar las apariencias. Vivir en santidad es más fácil cuando estoy conciente que en mí vive el mismísimo Dios. ¿A dónde te quiero llevar? ¿Qué quiero que veamos en la tele? ¿Qué páginas web quiero que veas? ¿En qué mentira quiero que me apoyes? Conciente de tu presencia en mi vida, conciente que eres mi compañero, conciente que tú no me abandonas y no hay lugar donde me pueda esconder de ti.
No voy a mirar más a los lados...

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