
Este ha sido a mi parecer el año más largo de mi vida. Todo este tiempo de espera, primero porque no conseguía empleo, luego porque decidimos salir del país, todo el papeleo que eso involucra, el largo trámite de venta del apartamento, que si conseguir el comprador, luego que el banco les aprobara el crédito, ahora esperando por mi banco para que verifique lo que tardaron 2 meses haciendo en el otro (los tipos se tardan 2 meses más!!! ¡Arghhhh!). Luego decidí hacer el curso, así que ahora me tocó esperar que hubiera quorum... me chocaron... 5 meses esperando entre la fiscalia que liberara el carro y que el taller lo reparara... en fin... por una u otra razón ha sido el año de esperar. Debo confesar que nunca había sentido tan fuerte en mi vida la desesperación esperar. Y yo que desde enero me quería ir!!!
Esta mañana al leer la Biblia pude entender el porqué de mi desesperación. Rom 12.12 gozosos en la esperanza; sufridos en la tribulación; constantes en la oración. Necesitaba recordar vivir lo que dice este versículo. Gozarme mientras espero por el Señor, no solo por su regreso, sino por verle actuar en todas estas cosas que pasaban y pasan en mi vida. Cada día me sentaba a ver el noticiero en la mañana, al mediodía y la noche, y al ver todo lo que está pasando en el país me amargaba la vida y me daba aún más desesperación por salir. Solución: ver menos noticias y alabar más al Señor. No significa esto desprenderse de la realidad, porque en segundo lugar dice sufridos en la tribulación, que quiere decir soportando con valor o paciencia el sufrimiento, es decir, reconozco que si estoy sufriendo ¡pero me amarro los pantalones! Y esta es la actitud sin lugar a dudas de alguien que aunque sufre mientras espera sabe que su Redentor vive y de seguro le verá actuar en su favor. Solución: dejar la quejadera y alabar más a Dios. Finalmente ser constante en la oración. Por meses no hice más que quejarme con la gente a mi alrededor y hacer oraciones superficiales a Dios que no reflejaban con sinceridad lo que estaba sintiendo... y eso cuando lo hacía... De hoy en adelante se acabaron las quejas, en mi boca solo va a haber alabanzas a Dios, oraciones de fe sinceras, reflejo de un corazón valiente que no se desespera y que mientras más espera más se alegra.

Hola... sabes? de verdad stoy en un momento de espera.... pero... deseperada!!! wow! es íncreíble como DIOS sigue ministrando mi vida... que bendición ha sido este artículo espero que papí siga usandote como hasta ahora....¡Bendiciones!
ResponderEliminarDie, una vez más Dios te usa para dar en el clavo! Porq carajo nos cuesta tanto esperar? Somos unos desesperados, acelerados y lo único q logramos es más afán emocional, físico, etc.
ResponderEliminar*suspiro* Como te comenté, Dios me ha estado hablando acerca de esperar: "Ten valor, cobra ánimo, espera en mi..." Me lo dice todos los días y hoy me lo recalca. Así que me uno a tu "desde hoy"... desde hoy me esforzaré para que mis oraciones sean más del corazón y menos automáticas, me esforzaré para no desesperarme en NINGUNA área de mi vida y por último, seré mucho más "macha" ante las tribulaciones, sobre todo en esta época de cambios.
Gracias por compartir tus reflexiones... como siempre, muy buenas. Te quiero!!!